74 años de Schweinfurt: ¡Excluido del billete a Alemania sin smartphone!

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Monika Schwarz-Lambert, de Schweinfurt, lucha contra las restricciones de movilidad provocadas por el sistema Deutschlandticket del servicio municipal.

Monika Schwarz-Lambert aus Schweinfurt kämpft mit Mobilitätseinschränkungen durch das Deutschlandticket-System der Stadtwerke.
Monika Schwarz-Lambert, de Schweinfurt, lucha contra las restricciones de movilidad provocadas por el sistema Deutschlandticket del servicio municipal.

74 años de Schweinfurt: ¡Excluido del billete a Alemania sin smartphone!

En los últimos días ha causado revuelo la situación de una señora de 74 años de Schweinfurt. Monika Schwarz-Lambert pertenece a la generación que se adapta mejor al mundo digital: lee el periódico y navega por Internet en una tableta. Pero tener un teléfono inteligente le parece innecesario. Una circunstancia que ahora se ha convertido en un problema para ellos. Desde septiembre ya no puede utilizar el transporte público móvil porque los servicios públicos municipales ya no pueden recargar su tarjeta con chip D-Ticket. Una medida que le impide utilizar el billete de Alemania y, por tanto, viajar en autobús y en tren, informa Publicación principal.

Monika es experta en tecnología, pero no tener un teléfono inteligente demuestra que no puede aprovechar todo lo que hay en el mundo digital. Este dilema plantea la cuestión de cómo se puede apoyar a las personas mayores en su vida cotidiana, que requiere mucha movilidad. Según muchos expertos, el transporte público local debería diseñarse sin barreras para dar cabida a las generaciones mayores. Además de una fácil accesibilidad, son importantes medios de transporte adecuados e información fácil de entender.

Obstáculos en el transporte público local

Como se desprende de consideraciones adicionales sobre el tema, el transporte público debe convencer a las personas mayores no sólo en términos de accesibilidad, sino también en términos de accesibilidad. Aspectos como distancias cortas a pie, un ritmo fiable e información fiable deberían estar en lo más alto de la agenda. Sólo así las generaciones mayores podrán seguir participando activamente en la vida social, como afirma el Ioki Se detecta plataforma.

En teoría, también existen opciones más económicas para personas mayores como Monika, como un billete de 58 euros que está específicamente disponible para jubilados. Podría ser una forma de promover su movilidad, pero esta oferta también debería ser accesible sin obstáculos digitales, como en Consejos prácticos se explica.

El transporte público local polifacético también podría volverse más atractivo mediante cambios más pequeños. Más asientos con reposabrazos, mejor iluminación por las noches o más consejos sobre movilidad podrían ayudar a que el público mayor se sienta seguro y apoyado, y el transporte según demanda también ofrece potencial para aumentar la movilidad.

Queda por ver cómo responderán los servicios municipales a las preocupaciones y necesidades de Monika y otras personas mayores afectadas. Está claro que es necesario repensar la planificación del transporte para no dejar a una generación atrás. La actitud y la comprensibilidad son esenciales para que incluso aquellos que no están familiarizados con todas las nuevas tecnologías puedan utilizar el transporte público. El caso de Monika nos muestra claramente que aún queda mucho por hacer para lograr un progreso social real.