Farmacia en Brückenberg: Cierre después de 56 años: ¡se revelan las causas!
La farmacia de Brückenberg en Rosenheim cerrará a finales de junio de 2025 después de 56 años, por motivos económicos y por la disminución del número de clientes.

Farmacia en Brückenberg: Cierre después de 56 años: ¡se revelan las causas!
En Rosenheim se cierra otro capítulo de la historia sanitaria local: la farmacia de Brückenberg, regentada por la familia Pauler-Nwajiaku desde 1969, cerrará sus puertas a finales de junio de 2025. La tienda, que se ha consolidado durante más de medio siglo no sólo como punto de venta de medicamentos sino también como un importante punto de encuentro social, cerrará definitivamente el 27 de junio de 2025. La actual directora, Alice Pauler-Nwajiaku, tomó asumió la responsabilidad hace diez años y recuerda con pesar lo sucedido.
La disminución de la frecuencia de clientes desde 2019, especialmente tras la marcha del médico de familia local, ha tenido un grave impacto en la farmacia. A esto se suma la introducción de las recetas electrónicas y los costes operativos en constante aumento. Aunque los alquileres se han mantenido estables, se nota el aumento de los precios de la electricidad y de los salarios, mientras que la estructura de tarifas no ha cambiado desde 2014. Esta desafortunada situación llevó finalmente a la decisión de cerrar la empresa, como informa Merkur.
Desafíos económicos
Las preocupaciones sobre la situación económica de muchas farmacias no son nuevas. Florian Nagele, portavoz de la Asociación de Farmacia de Baviera, expresa su preocupación por el cierre y los consiguientes desplazamientos más largos para los pacientes. "Actualmente el suministro en Rosenheim sigue siendo seguro, pero tenemos que actuar para frenar la tendencia a la desaparición gradual de las farmacias", continuó Nagele. La disminución del número de farmacias en Baviera es alarmante: de 3.266 en 2014 a sólo 2.697 a finales de 2024, una disminución de casi el 20%.
La búsqueda de sucesores es cada vez más difícil. Así describe Annegret Köhler, farmacéutica de Turingia que dirigió una farmacia durante 39 años, cómo a pesar de la buena situación comercial no pudo encontrar un sucesor adecuado. "Las elevadas exigencias y el esfuerzo administrativo disuaden a los compradores potenciales", afirma. La burocracia, los servicios de emergencia y el trabajo en turnos irregulares hacen que muchos jóvenes se sientan escépticos, como se puede leer en la Apotheken Umschau. En Baviera también soplan vientos duros: en 2019, un tercio de los directores de farmacia tenían más de 55 años, lo que indica que pronto habrá un retraso en la jubilación.
El futuro de la farmacia
Alice Pauler-Nwajiaku ya tiene planes para después del cierre: le gustaría seguir trabajando como empleada en otra farmacia. Sus tres empleados ya han encontrado nuevos puestos. “Lamento no haber podido brindar la continuidad que necesitábamos, pero a veces la vida es simplemente impredecible”, enfatiza.
¿Hacia dónde nos lleva este desarrollo? De hecho, el número de farmacias en Alemania pronto podría caer por debajo de las 18.000, una tendencia preocupante. Al mismo tiempo, existe una demanda cada vez mayor de plazas de estudio en farmacia, como se desprende de los informes de Spiegel. Actualmente hay dos candidatos para una plaza en la universidad, lo que demuestra que hay interés en el sector, pero las perspectivas profesionales posteriores probablemente desanimen a mucha gente.
Es de esperar que los responsables tomen las medidas necesarias para aumentar de forma sostenible el atractivo de la profesión farmacéutica. Existe una clara necesidad de especialistas bien capacitados y las farmacias son indispensables para la atención médica local.