¡Un hombre de 68 años de Kelheim pierde 160.000 euros a manos de estafadores de criptomonedas!
Un hombre de 68 años de Kelheim pierde más de 160.000 euros en una estafa criptográfica. La policía está investigando.

¡Un hombre de 68 años de Kelheim pierde 160.000 euros a manos de estafadores de criptomonedas!
En el distrito de Kelheim, un hombre de 68 años fue víctima de un terrible fraude y perdió toda su fortuna. El caso saca a la luz de manera alarmante los peligros de las criptomonedas y su mal uso. En los últimos meses, un extraño se puso en contacto con el hombre a través de una plataforma de redes sociales y le ofreció intercambiar Bitcoins. Lo que entonces no sabía: había caído en una trampa que le costó casi 164.000 euros.
El perdedor, inicialmente entusiasmado con las posibilidades de las monedas digitales, accedió y descargó dos aplicaciones que le sirvieron como herramienta para sus supuestas inversiones. Negoció con estas aplicaciones durante casi seis meses y en repetidas ocasiones le pidieron que transfiriera grandes cantidades de dinero. Al final, incluso empeñó su coche por unos 19.000 euros para seguir invirtiendo en los supuestos Bitcoins. Cuando finalmente esperaba alrededor de $5 millones en ganancias y quiso solicitar un retiro, la dura realidad se impuso.
La amarga verdad detrás de la victoria
El mundo digital que le parecía tan tentador resultó ser una ilusión. Cuando intentó retirar su dinero, al hombre se le cobró una tarifa de procesamiento de 255.000 dólares, una afirmación que sembró semillas de duda. Aún así, inicialmente pagó $25,000 antes de que finalmente se diera cuenta de que había sido estafado. El 30 de diciembre presentó una denuncia ante la policía de Mainburg, que ya ha iniciado las investigaciones.
Este caso no es aislado. Según Tagesschau, miles de personas en todo el mundo sufren graves pérdidas económicas como consecuencia de este tipo de estafas, especialmente en el ámbito de las criptomonedas. Sólo en Alemania cada día se ven afectadas nuevas víctimas. Los métodos suelen ser psicológicamente sofisticados. Se informa que los perpetradores se disfrazan de víctimas y utilizan la presión emocional para atrapar a inversionistas desprevenidos. Estos métodos de “matanza de cerdos”, que esencialmente convierten a las personas en ciberesclavos, pintan un panorama sombrío de una criminalidad creciente que también está protegida por redes internacionales.
Un llamado a la vigilancia
Aconsejamos a todos los lectores que estén atentos a la hora de invertir en monedas digitales. Especialmente cuando las ofertas llegan a través de canales atípicos como redes sociales o aplicaciones desconocidas. Si algo parece demasiado bueno para ser verdad, muchas veces lo es. Los últimos acontecimientos demuestran que nuestras autoridades, incluido un acuerdo entre el Ministerio de Justicia de Baviera y la Interpol, están decididas a hacer frente a este crimen. Sin embargo, las investigaciones son difíciles porque muchos perpetradores operan en el extranjero y el marco legal es complejo.
El caso del hombre de 68 años de Kelheim nos recuerda que, incluso en la era digital, se requiere escepticismo cuando se trata de inversiones aparentemente sencillas. Esté atento y no se deje cegar por las tentaciones de la supuesta libertad de las monedas digitales.
Charivari informa que el hombre se encontraba en una situación desesperada después de darse cuenta de la magnitud de su pérdida. Idowa subraya también la urgencia de denunciar este tipo de fraude. Las entrevistas con expertos en Tagesschau (https://www.tagesschau.de/wirtschaft/finanzen/online-betrug-krypto-100.html) ilustran cómo actúan los perpetradores sin escrúpulos y qué mecanismos se esconden detrás del fraude.