Primeras aventuras en el bosque: ¡los niños de Augsburgo redescubren la naturaleza!

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Los niños de Augsburgo experimentan la naturaleza en Siebentischwald: los niños en edad preescolar construyen nidos y descubren el entorno.

Augsburger Kinder erleben Natur im Siebentischwald: Vorschulkinder bauen Nester und entdecken die Umwelt.
Los niños de Augsburgo experimentan la naturaleza en Siebentischwald: los niños en edad preescolar construyen nidos y descubren el entorno.

Primeras aventuras en el bosque: ¡los niños de Augsburgo redescubren la naturaleza!

Bajo el denso dosel del bosque Siebentischwald en Augsburgo, los niños en edad preescolar de Oberhausen experimentan actualmente lo emocionante y educativo que puede ser la naturaleza. Junto con sus profesores, Adam y Victoria, dos niños curiosos, construyeron un nido para pájaros. Un apasionante recorrido de descubrimiento, porque muchos de los pequeños aventureros nunca antes habían visto un bosque. El educador experimentado Manuel Glückler acompañó a los niños por esta aula verde y les mostró imágenes de pájaros que podían identificar sin dudarlo. Es sorprendente cuánto aprenden los niños sobre la vida silvestre mientras exploran el suelo del bosque e incluso descubren el vivero de avispas.

"Los niños rara vez tienen contacto con la naturaleza", señala la educadora Marinela Barth, "por eso es importante que les brindemos esas experiencias". Visitar el bosque no sólo es una aventura divertida, sino que también promueve el desarrollo infantil. Los niños aprenden a moldear activamente su entorno y pierden la confianza en sus capacidades con menos rapidez. El programa "Get Dirty", en el que participan cinco grupos de cuatro guarderías de Augsburgo, se lanzó en 2018 en Múnich y cuenta con el apoyo de la Fundación Beisheim de Múnich. Incluye dos días de bosque y dos días de granja al año y tiene como objetivo concienciar a los más pequeños sobre el medio ambiente.

La importancia de experimentar la naturaleza

¿Por qué estas experiencias son tan importantes para los niños? En el mundo urbanizado de hoy, muchos niños pasan su tiempo frente a pantallas o en interiores. Como muestra un informe de kindergartenpaedagogik.de, esta tendencia suele estar asociada a problemas de salud como la obesidad, las alergias o el TDAH. Promover experiencias en la naturaleza no sólo ayuda a contrarrestar este desarrollo, sino que también es esencial para un crecimiento saludable. Los niños tienen derecho a experiencias en la naturaleza que agudicen sus sentidos, fortalezcan sus habilidades motoras y promuevan las interacciones sociales.

La importancia de estas experiencias también se refleja en las actividades que los niños pueden realizar en la naturaleza. El senderismo, el ciclismo o incluso la búsqueda de tesoros agudizan los sentidos y desafían a los pequeños exploradores. Estas experiencias son esenciales no sólo para el desarrollo físico sino también para el social. Las actividades al aire libre desarrollan la confianza y la curiosidad de los niños mientras aprenden a explorar su entorno a través del juego. Niño pequeño gran futuro destaca que este tipo de experiencias también aumentan la creatividad y la comprensión de la naturaleza de los niños.

Un llamado a la naturaleza

Las palabras de Marinela Barth son un poderoso recordatorio: “Tenemos que devolver a los niños a la naturaleza”. Los jardines de infancia están bajo presión para ofrecer a los niños más libertad y experiencias reales al aire libre. Los educadores necesitan paciencia y un plan para presentar a los niños curiosos las diferentes facetas del entorno. Simplemente pasar tiempo al aire libre puede ser una fuente de conocimiento y alegría para los niños, fortaleciendo su confianza básica en el mundo y al mismo tiempo fomentando una declaración de amor por la naturaleza.

Como lo demuestran las experiencias en la naturaleza, el bosque es mucho más que un simple lugar para relajarse. Es un espacio que ayuda a los niños a moldear su entorno de forma lúdica y creativa. Al hacerlo, estamos formando una generación que no sólo ama la naturaleza, sino que también trabaja activamente para protegerla y preservarla. Una visita al Siebentischwald es sólo el comienzo de un viaje que todavía reserva muchas aventuras emocionantes para los pequeños exploradores. Dejémosles pasar más tiempo al aire libre, donde les esperan las verdaderas lecciones de la vida.