Alarma acústica en Limbach: ¡los residentes luchan contra la perturbación del orden público por la noche!
Los habitantes de Limbach se quejan del ruido y los problemas de aparcamiento tras las nuevas construcciones, y se quejan de perturbar la tranquilidad por la noche.

Alarma acústica en Limbach: ¡los residentes luchan contra la perturbación del orden público por la noche!
En la tranquila Limbach actualmente existe una disputa no sólo sobre la calidad del suministro local, sino también sobre el sueño nocturno de los residentes. Un edificio recién construido tenía como objetivo mejorar los servicios locales, pero muchos residentes están sufriendo las consecuencias. El ruido constante, la falta de plazas de aparcamiento y la perturbación de la paz nocturna son sólo algunas de las quejas que llevan a los residentes a las barricadas. informes NN que la contaminación afecta significativamente la calidad de vida en la zona.
"Algo está pasando", afirma el residente Müller, que junto con otros afectados llama la atención sobre las quejas. El ruido que proviene de las nuevas instalaciones comerciales se prolonga a menudo hasta altas horas de la noche y hace que un sueño reparador sea un sueño. La incomprensión de las autoridades de la ciudad y el desamparo de los vecinos hacen que la situación sea cada vez más tensa.
Ruido y caos en el aparcamiento
El problema se agravó con la construcción de la nueva propiedad. Muchos residentes no sólo se quejan de los ruidos insoportables, sino también de la falta de plazas de aparcamiento. Donde antes había suficiente espacio para sus propios coches, ahora los residentes literalmente luchan por cada plaza de aparcamiento gratuita debido a la mayor frecuencia de clientes de los nuevos proveedores locales. Alto Foro de Derecho El ruido considerable que moleste a los vecinos es un delito menor. En caso de perturbación grave del orden público, especialmente durante la noche tranquila, que en Alemania es entre las 22 y las 22 horas, se debe avisar a la policía. a 6 a.m.
"Todas las normas sobre perturbaciones del orden público no son nada nuevas", afirma un residente afectado, refiriéndose a las disposiciones legales basadas en la Ley federal de control de inmisiones. Se puede imponer una multa de hasta 5.000 euros si no se ponen fin a las molestias acústicas. Pero para muchos esto no es suficiente, porque parte del enfado por la situación se ha convertido ahora en un registro de ruido que documenta periódicamente los momentos y las fuentes del ruido.
Las reglas de un vistazo
Para los habitantes de Limbach lo tiene claro: los períodos de descanso no son sólo una buena idea, sino un derecho. Los límites de volumen recomendados en zonas residenciales son 40 dB durante el día y 30 dB durante la noche. El sonido y el ruido no son sólo una fuente de insatisfacción; también pueden afectar el bienestar de las personas y tener consecuencias para la salud a largo plazo. La Agencia Federal del Medio Ambiente destaca que incluso en edificios con ruidos fuertes, incluso los ruidos de uso habituales, como las conversaciones o la televisión, pueden resultar molestos.
“Tenemos derecho a la paz”, afirmó otro residente, que cuestionó la situación estructural. Para garantizar el aislamiento acústico, en la construcción de un edificio se deben respetar las normas, como por ejemplo la norma DIN 4109, que especifica los requisitos básicos. Sin embargo, una ampliación posterior puede implicar costes considerables, lo que para muchos no es una opción.
Mientras continúan las conversaciones, los habitantes de Limbach esperan una solución rápida que garantice el suministro local y restablezca el sueño nocturno. De lo contrario, muchos ciudadanos afectados podrían verse obligados a regresar al antiguo orden de paz y bienestar.